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Derechos de los pueblos indígenas: avances y desafíos

En una batalla larga, dura y desigual, los pueblos indígenas hemos ido conquistando el reconocimiento de nuestros derechos por los organismos internacionales. Sin embargo, estos derechos son vulnerados por los Estados, que privilegian la protección de las inversiones de las empresas transnacionales y las normas comerciales sobre los instrumentos de derechos humanos.

En 1950, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Resolución 423(V), por la cual declararon el 10 de diciembre de cada año como Día de los Derechos Humanos, para recordar el aniversario de la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948. Esta Declaración fue el resultado de la preocupación internacional por impedir la repetición de los horrendos crímenes cometidos durante la Segunda Guerra Mundial.

Avances

A partir de la adopción de dicha Declaración, el sistema internacional de derechos humanos ha ido avanzando. En este marco general, el reconocimiento de los derechos específicos de los pueblos indígenas ha seguido el siguiente proceso:

1982 ONU estableció el Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas.
1989 OIT adoptó el Convenio 169 Sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes.
1992 El Convenio sobre la Diversidad Biológica es adoptado en la Conferencia de Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo. La conferencia reconoció el valor de los pueblos indígenas en la conservación medioambiental y recomendó a los Estados respetarlos y hacer posible su participación en el logro del desarrollo humano sostenible.
1993 La Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos recomendó el establecimiento un Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas. También recomendó la adopción de una declaración sobre los derechos indígenas.
1994 Década Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo (1994-2004).
1997 La CIDH presento el Proyecto de Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas a la Asamblea General de la OEA.
1998 Mesa Redonda sobre Propiedad Intelectual y Pueblos Indígenas organizada por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).
1999 La Asamblea General de la OEA resolvió establecer un Grupo de Trabajo del Consejo Permanente para continuar con la discusión del Proyecto de Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
2000 Es creado el Foro Permanente sobre Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas por el Consejo Económico y Social-
2001 La Comisión de Derechos Humanos designó un Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Situación de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales de los Pueblos Indígenas.
2005 Segunda Década Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo (2005-2015).
2007 La Asamblea General aprobó la Declaración de la Naciones Unidas sobre los Derechos de los pueblos Indígenas.
2007 El Consejo de Derechos Humanos creó el Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

A nivel de la Región Andina los avances han sido:

1991 Bolivia y Colombia ratificaron el Convenio 169 de la OIT.
1994 Perú ratificó el Convenio 169 de la OIT.
1998 Ecuador ratificó el Convenio 169 de la OIT
2002 Se instala la Mesa Indígena de la Comunidad Andina (CAN).
2007 Se establece el Consejo Consultivo de los Pueblos Indígenas de la CAN.
2007 Bolivia eleva a rango de ley nacional la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
2008 Entra en vigencia la nueva Constitución Política de Ecuador.
2009 Entra en vigencia la nueva Constitución Política de Bolivia.

Las constituciones de Bolivia y Ecuador reconocen formalmente el Estado Plurinacional y el Buen Vivir. Pero, contrariamente, los gobiernos insisten en mantener y profundizar el modelo neoliberal extractivista que impide su real implementación.

Existe un conjunto de instrumentos y organismos internacionales que protegen nuestros derechos. Las organizaciones Indígenas presentamos informes ante el Examen Periódico Universal que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU realiza a los Estados, al Comité para la Erradicación de la Discriminación Racial (CERD), entre otros organismos. A ello se añade la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y las sentencias de las cortes y tribunales constitucionales de nuestros países.

Desafíos

Sin embargo, frente a todos estos avances, las actividades extractivas, en particular la minería, los megaproyectos de infraestructura, los tratados de libre comercio y los tratados bilaterales de inversiones, continúan siendo las principales causas de vulneración de nuestros derechos, entre ellos a la libre determinación y al territorio, a decidir nuestros modelos y nuestras prioridades de desarrollo, a nuestros bienes naturales, a la consulta y el consentimiento previo, libre e informado.

Los Estados no cumplen su deber de proteger nuestros derechos. Por el contrario, militarizan nuestros territorios para proteger los proyectos de las empresas transnacionales. Y criminalizan nuestra protesta, persiguiendo, enjuiciando y encarcelando a nuestros líderes.

El problema es el sistema capitalista, que enfrenta múltiples crisis pero solo busca reacomodarse sin abandonar su objetivo fundamental: la acumulación, a través del saqueo y la depredación de la naturaleza. Por ello el movimiento indígena en general y la CAOI en particular plantea la construcción de un modelo paradigma civilizatorio, a partir del reconocimiento de los derechos de la Madre Tierra.

El primer desafío para lograr el pleno ejercicio de nuestros derechos es lograr que el mundo comprenda que el derecho a la vida es universal y no exclusivo de los seres humanos, que somos una parte más del universo y no su centro, que no estamos predestinados para dominar y depredar la naturaleza. Por el contrario: la continuidad de nuestra especie y de todas las especies depende de que volvamos a vivir en armonía con ella.

En ese proceso de construcción del buen vivir para lograr el pleno ejercicio de los derechos de todos y todas, tenemos aún muchos obstáculos por vencer. Los responsables de velar por los derechos humanos y colectivos son los Estados, existen cortes, comités y otros organismos ante los cuales podemos denunciarlos. No ocurre lo mismo con las empresas multinacionales, que son responsables de graves violaciones de derechos, pero no existen cortes internacionales ante las cuales podamos denunciarlas.

El sistema de Naciones Unidas inició en los años setenta un debate sobre el tema. Pero lo máximo que se ha podido lograr son los Principios Rectores, de carácter no vinculante, sujetos a la voluntad de las transnacionales, que hacen marketing a partir de pomposas declaraciones de “responsabilidad social corporativa”.

Por ello, un segundo reto es el de incidir para que la ONU adopte normas de cumplimiento obligatorio para las empresas transnacionales, con mecanismos de seguimiento y cortes donde puedan ser procesadas.

A todo lo anterior se une el desafío permanente de exigir que los Estados cumplan su deber de respetar y proteger nuestros derechos. Nuestras movilizaciones, el fortalecimiento y la articulación de nuestras organizaciones, nuestra incidencia política en espacios internacionales, hicieron posible el reconocimiento de nuestros derechos. Recordémoslo hoy, en esta fecha tan especial, para continuar en esta tarea, defender los avances conquistados y vencer los desafíos pendientes.

Diciembre 10 de 2012,

Comunicaciones CAOI

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